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martes, 25 de mayo de 2010

EL DÍA QUE AEROSMITH BRINDÓ CON UNA "RICA CHICHA". Por Luis Bistolfi

Luego de la estupenda exhibición de rock and roll de Aerosmith, de la que más de 35 mil afortunados fuimos testigos en Ate la noche del sábado, he podido confirmar algunas cosas. Primero, ese inaccesible pampón llamado Explanada del Estadio Monumental no es ni de lejos un escenario digno para el nivel de tantos ilustres visitantes que hemos tenido últimamente, sobre todo si es que tu presupuesto no te permite desembolsar una considerable cantidad de soles para poner las suelas en la zona más costosa, única ubicación en el que se puede disfrutar decentemente de un espectáculo en el mencionado lugar.



Este servidor, al que la suerte y el bolsillo lo han depositado a diversas distancias del escenario en cada oportunidad, puede dar fe de eso. Así que habrá que rezar para que el Estadio Nacional regrese pronto, aunque presentimos que, ya sin la prisa de los Juegos Panamericanos, tendremos aquí al Metropolitano de los estadios. También hay que prender velas para que San Marcos se consolide como un recinto importante para este tipo de eventos, con una mayor inversión en infraestructura, por supuesto; coger un rosario para que alguna vez podamos estar dentro y no fuera del Monumental y, finalmente, encomendarnos a algún santo para que lo antes posible se construya en nuestra capital un escenario más adecuado y de mayor capacidad, y así consolidar ese espectacular boom musical que estamos teniendo en Lima.

Otra cosa que he podido reafirmar es que el rock es la verdadera, única y excluyente fuente de la juventud. Uno no se puede creer que un tipo con 62 calendarios a cuestas tenga la energía y elasticidad que Steven Tyler enrostra a todos los treintones y cuarentones que se pasan el día afirmando que ya están demasiado viejos para tal o cual cosa. Y es que sobre el escenario el bocón Tyler es inobjetablemente el 80% de Aerosmith (agreguen un 10% más para el guitarrista Joe Perry y otro 10% para el resto de la banda), y el sábado lo pudimos comprobar in situ y a pocos metros del carismático cantante. El glorioso chillido de su voz y todas sus piruetas se conservan intactas, y si tuviéramos que decir quién ha sido el frontman más completo que hemos tenido hasta ahora en la Ciudad de los Reyes (con todo lo que implica esa palabra), diríamos sin pensarlo mucho que ese ha sido el gran Steven. Y miren que a esta altura ya han pasado por aquí varios pesos pesados.



El tercer punto que he podido reconfirmar en la Explanada es que la tan mentada “cultura de conciertos” es algo todavía casi inexistente entre muchos de nuestros compatriotas. Por culpa de la tecnología, ahora un recital, más que ser justo eso, se ha convertido en una titilante y gigantesca sesión de fotos en la que una buena parte del público se la pasa accionando compulsivamente las cámaras, más preocupados en tener una prueba tangible de que estuvieron allí, que de dejarse llevar por la energía del rock y disfrutar de la buena música, retribuyendo al artista con un merecido aplauso. Por otro lado, a todos los que humildemente tratamos de ir más allá de un puñado de hits cuando se trata de conocer a una banda, nos decepciona escuchar a algunos sacrílegos que solo saben pasársela pidiendo a gritos una o dos canciones, siempre las más conocidas y manoseadas. Qué lástima que haya gente que ignore que Depeche Mode es mucho más que “I Just Can’t Get Enough”, o que Cerati tiene (sí, lo digo en tiempo presente) mucho más que ofrecer que “Cosas imposibles”. Toda una ofensa para los que se han esmerado por cultivar una cultura musical más amplia, pero ni modo, cada uno paga por lo que cree ser justo.

Sobre el concierto en sí, ¿qué más podemos agregar que no hayan dicho ya los diarios y otras páginas de Internet? Para empezar, es una bendición que un show como este se dé un día sábado, por todas las obvias razones que ya se imaginarán: nada de apuros a la salida del trabajo, un poco menos de tráfico y la oportunidad de seguir celebrando sin preocupaciones una vez terminado el concierto. Y vaya que había mucho que celebrar, porque los norteamericanos nos regalaron una excelente presentación ante la cual, por desgracia, no todos los presentes estuvieron a la altura. A pesar de eso, Steven Tyler nos agasajó con una memorable degustación de chicha y un chullo sobre su cabeza que estimularon nuestros más afiebrados delirios patrioteros.

Pero retrocedamos un poco. Descansados y debidamente producidos, llegamos al fortín de "la U" para escuchar a un cumplidor grupo Amen, luego del cual caería sobre el escenario una enorme cortina con el característico logotipo alado de Aerosmith. Fue ese gran pedazo de tela el que hizo que nuestros corazones comenzarán a agitarse como pocas veces, para que, a escasos minutos después de las 9:30 de la noche, los chicos de Boston aparecieran para complacernos durante dos horas. Aquella pasarela convenientemente colocada delante del escenario fue casi exclusiva para el lucimiento del serpenteante Tyler, quien desarrolló gran parte de su performance sobre ella, para deleite de los fans y en especial de las féminas, con algunos breves paréntesis para que su eterno socio, ese maestrazo de la guitarra llamado Joe Perry, se compenetre más con los enfervorizados seguidores, o para que el eficiente bajista Tom Hamilton tenga unos instantes de protagonismo. Un momento que merece mención aparte es el solo en el que Joey Kramer le dio con alma, corazón y vida a sus tambores, valiéndose de sus baquetas, sus puños y hasta de su cabeza. Por su lado, el segundo guitarrista Brad Whitford confirmó su acostumbrado perfil bajo, el cual no desmerece ese talento con las cuerdas que lo ha convertido en el complemento perfecto del estelar Perry.



El setlist, con algunas pequeñas variaciones, fue básicamente el mismo que escucharon venezolanos y colombianos, bien equilibrado entre la época setentera de la banda, algunos covers y el periodo post-resurrección de Aerosmith (dicho sea de paso, el más espectacular retorno de la historia del rock), con añejos himnos como “Dream On”, “Lord of the Thighs”, “Sweet Emotion” y la infaltable “Walk This Way”; y súper éxitos de la era MTV como “Living on the Edge”, “Cryn’” y “Crazy”, canciones que fueron las que elevaron al máximo la euforia de la masa. En lo personal, no podemos negar, arriesgándonos a caer en el lugar común, que nos quedamos con las ganas de escuchar alguna balada más, sobre todo ese tremendo canto a la supervivencia llamado “Amazing”. No obstante, lo que Aerosmith nos dio fue lo justo y necesario para una presentación memorable, en la que pudimos respirar su onda blusera, sus portentosos riffs y todo el estrafalario encanto de su líder.

El sábado 22 de mayo del 2010 no nos acordamos de nuestras afiebradas fantasías adolescentes con Alicia Silverstone y Liv Tyler, y todo fue buena música. ¡¡Hasta siempre, gemelos tóxicos!! Ojalá su inagotable energía les alcance para volver algún día. Los estaremos esperando con los brazos y las alas abiertas.

jueves, 21 de enero de 2010

FUNDIDOS A NEGRO (Impresiones después del histórico concierto de Metallica en Lima). Por Luis Bistolfi

No importó todo el olor a estiércol de caballo que nuestras narices tuvieron que soportar en los alrededores del Estadio de San Marcos antes y después del concierto, cortesía de los equinos de la Policía Nacional, ni importaron las largas caminatas ni la interminable fila para el ingreso. Lo de Metallica en Lima, una vez que comenzó, fue colosal, inolvidable, histórico y simplemente D-E-M-O-L-E-D-O-R. Añada usted los adjetivos que quiera… y todos se quedarán cortos.

La presentación de estos cuatro jinetes del Apocalipsis fue desde todo punto de vista el más grande evento musical que la Ciudad de los Reyes ha presenciado jamás: 50 mil almas vibrando ante un impresionante despliegue de poder y energía. Así es, mucho mejor que un clásico Alianza - U: 50 mil espectadores, algunos miles más que el exitoso recital de Oasis, que hasta hace unos días ostentaba el record de asistencia en nuestro país.

Y es que no todos los días tenemos la suerte de tener frente a nosotros a la que para muchos (y con justificadas razones) es la más importante banda de heavy metal de todos los tiempos. Sí, no fue un sueño, era Metallica, la de los 100 millones de discos vendidos, la de los nueve premios Grammy, el grupo que le puso banda sonora a gran parte de nuestra juventud y a la de varias generaciones más.

Sí, muchachos, ya tuvimos a Megadeth, a Iron Maiden, y ahora a Metallica, aquí, en nuestra mismísima ciudad de combis y ambulantes. Por eso, ahora sí, la capital ya nunca será la misma, ni los melómanos peruanos nos conformaremos nunca más con un tributo en La Noche de Barranco o con ver un concierto comprado en Polvos Azules o bajado de Internet. No, nunca más, señores. Hace rato que jugamos en las ligas mayores y queremos más.

Y eso que es complicado pretender más luego de vibrar con un monstruo como Metallica. Es difícil siquiera soñar que alguien alguna vez superará esto, luego de escuchar a esa roca indestructible llamada James Hetfield lanzando bramidos con su inconfundible rictus, para luego pronunciar frases en castellano como “Esta noche la vamos a pasar mostro” o “Lima, ustedes la rompen”.

Difícil también nos la pone una máquina incansable de los tambores como Lars Ulrich, un tipo que tiene una batería frente a él y otra empotrada en el pecho. Ni qué decir de un virtuoso como Kirk Hammet, quien de hecho le hace el amor a su guitarra todas las noches. Y no se preocupe, señor Trujillo, que tampoco nos olvidaremos de usted ni de su musculoso bajo. ¿A qué más se puede aspirar después de ellos?

Sobre el concierto en sí, pueden apostar que todos los allí presentes sentimos con las iniciales Creeping Death y For Whom the Bell Tolls (ambas del álbum Ride the Lightning) que ya habíamos recuperado con creces el valor de nuestras entradas. Así que imagínense el éxtasis al que llegamos todos cuando se sucedieron uno a uno, como una estampida interminable, clásicos capitales del rock pesado como Fade to Black, Sad But True, One, Master of Puppets, Nothing Else Matters, Enter Sadman, And Justice for All y el demencial cierre de Seek and Destroy, tema con el que Hetfield y compañía acostumbran concluir sus presentaciones en vivo. Por supuesto, todas estas emblemáticas canciones fueron alternadas con algunos cortes de su más reciente disco, Death Magnetic, considerado por todos como su mejor obra en casi dos décadas.

Como era de esperarse, salvo la enérgica Fuel, la banda prácticamente omitió de su set list ese confuso y desconcertante periodo de experimentación que les conocimos desde mediados de los 90, y se concentró en sus mayores momentos de gloria: los años 80, el Black Album y su “magnético” presente. Solo lamentamos que no se hayan animado a interpretar esa inolvidable balada llamada The Unforgiven, aunque ya sepamos que a un grupo de la larga trayectoria de Metallica no se le puede exigir que incluya todos sus éxitos en un solo show.

Mención aparte para la gigantesca pantalla que abarcaba casi todo el escenario, la más grande y nítida que hayamos visto en nuestras vidas, la cual acercó a los músicos a cada lejano rincón del estadio. Y otra mención especial para la pirotecnia y los fuegos que surgían de rato en rato desde el escenario y alrededores, y que jugaron un papel importantísimo sobre todo en la épica introducción al tema One, además de ser el complemento perfecto de ese otro fuego aún más abrasador que nacía en los instrumentos, labios y corazones del cuarteto.


Y ante esa fuerza sobre el proscenio, el público, absolutamente entregado, no defraudó. Ellos fueron los maestros, y nosotros, sus incondicionales títeres. Nunca antes habíamos visto tal cantidad de camiseta negras, furiosos headbangers, ni tantas guitarras y baterías imaginarias. Nunca antes nuestras manos hicieron con más entusiasmo el característico símbolo del Metal. Sin embargo, como de costumbre, durante los temas más recientes se podía percibir un leve bajón en las revoluciones, pero sin apagarse jamás el afiebrado entusiasmo.

Por otro lado, nos sorprendió gratamente la variedad de personas que se apreciaba en la cancha y las graderías. Y es que el Heavy Metal no es patrimonio exclusivo de tatuados pelucones, y eso lo pudimos confirmar nuevamente, viendo gente de todas las edades y condiciones, señores sesentones, amas de casa y niños incluidos. Sin duda alguna, vivimos en la época del Guitar Hero y el Rock Band, videojuegos que ahora cumplen las funciones del hermano mayor en el adoctrinamiento musical de los más pequeños.

Y así fue, pues, aquella noche memorable que nos dejó con ganas de más, con ganas de que regresen pronto. Ellos mismos lo han prometido, y seguramente lo harán, porque, como pudimos comprobar en persona, Metallica tiene para rato. Es así que el martes 19 de enero de 2010 los peruanos de corazón rockero ganamos una de las mejores veladas de nuestras vidas, un audaz empresario hizo un buen negocio, y Lima ganó un escenario más para mega conciertos. El martes 19 de enero hubo justicia para todos.


miércoles, 13 de enero de 2010

YELLOW SUBMARINE TIENE REPARTO

Hoy es el turno de agradecer la colaboración de mi broder Oscar Kohata, quien me pasó esta nota vía FirstShowing en el que se confirmó que Cary Elwes, Dean Lennox Kelly, Peter Serafinowicz y Adam Campbell interpretarán a los míticos The Beatles en el remake de Yellow Submarine que el director Robert Zemeckis está preparando para la Disney como un tributo al cuarteto de Liverpool y que se estrenará en el 2012 en Londres, durante los próximos Juegos Olímpicos.

Según esta nota, los 4 actores están en la última fase de las conversaciones para darle vida a la versión original animada de 1968 dirigida por George Dunning, que esta vez será de 3 dimensiones, porque el director de El Expreso Polar y Beowulf usará la misma tecnología 3D que empleó en su reciente película de fin de año, Los Fantasmas de Scrooge que constituye según los especialistas cinematográficos, junto a Avatar de James Cameron, el futuro del cine. ¿ustedes lo creen así?

Es muy curioso el hecho de que la Disney haya decidido formar parte del bizarro proyecto coproducido por Imagemovers Digital de Jack Rapke y Steve Starkey, esto porque el estilo y la gráfica del filme a cargo del ilustrador y diseñador alemán Heinz Edelmann contrastaba radicalmente con el espíritu de la época y de Disney.

Yellow Submarine utilizaba por una cuestión anticonformista y rebelde un tipo de animación muy alejada del realismo, al pintar paisajes psicodélicos divididos entre surrealismo y pop-art, todo un experimento para su tiempo y hablando en jerga, recontrapastrulos. Así que debemos suponer que le habrá costado algo a Zemeckis el convencerlos para hacer tamaña obra.


La historia de este clásico de culto de la música pop se desarrollaba en Pepperland, una tierra maravillosa al fondo del oceano donde reinaban la música, los colores, las flores y el amor. El misterioso poblado era invadido por los siniestros azules, que petrificaron a los habitantes de Pepperland y volvieron la ciudad de color gris. Fred, un joven del lugar, lograba escapar, se embarcaba en su submarino amarillo y partía hacia Liverpool para pedir ayuda a los Beatles. Los Fab Four accedían y atravesaban seis mares (el del Tiempo, la Ciencia, los Monstruos, la Nada, las Cabezas y los Agujeros), hasta vencer a los azules con la ayuda del hombre inexistente (Nowhere Man). Un locón de argumento...

¿Y qué sabemos de los protagonistas? El actor inglés Dean Lennox Kelly, que cuenta con una solida carrera en la televisión británica, interpretará al desaparecido John Lennon, Peter Serafinowicz, a quien hemos visto en Shaun of the Dead, tendrá el rol de Paul McCartney, Cary Elwes, que participó también de Los Fantasmas de Scrooge y está por rodar Las Aventuras de Tintín, será George Harrison, mientras que Adam Campbell se quedará con el rol y las baquetas del comiquísimo Ringo Starr. Veremos si logran llenar los zapatos de los Fab Four...

Más allá de la elección de los protagonistas y la animación en sí, la fuerza de este filme radicará en las 16 canciones originales, que fue posible luego de lograr un acuerdo con las discográficas Sony/Aatv y Emi/Capitol, dueñas de los derechos. Como cierra la nota base: Tendremos que esperar el resultado final...

miércoles, 23 de diciembre de 2009

NADIE SABE NADA DE GATOS PERSAS: UNA PELA SOBRE EL ROCK INDIE IRANÍ...

Estaba revisando los posteos de esta semana (en los que definitivamente rompí el record de mostrar los avances de los próximos estrenos), y encontré en el del Red Band Trailer de Hit-Girl un anónimo donde me recomendaban ver el trailer de la película Kasi az gorbehayeh irani khabar nadareh / No One Knows About Persian Cats (Nadie Sabe Nada De Gatos Persas), así que como obediente blogger, seguí el consejo de este anónimo amigo(a) y me encontré con este excelente material que tienen que verlo sobre el indie rock iraní (líneas abajo les comentaré de la pela). Amantes del género, la van a pasar muy bien:




Tengo que agradecerle infinitamente a este anónimo colaborador, puesto que tenemos una visión desde Irán del mundo del rock y la sociedad castadora. Luego de la navegada informativa de rigor, les contaré que Nadie Sabe Nada de Gatos Persas, es la nueva película del turco Bahman Ghobadi, cuyo primer largometraje, A Time for Drunken Horses (2000), ganó la Cámara de Oro y el Premio de la Crítica Internacional en Cannes, y sus filmes Las tortugas también vuelan y Media luna, ganadoras de la Concha de Oro del Festival de San Sebastián en el 2004 y el 2006.

Con este filme, Ghobadi se adentra ahora en el mundo de las bandas que se mueven en la clandestinidad underground y esconden al régimen iraní su pasión por la música, ya que, a los ojos del Islam, ésta es impura, porque produce alegría y gozo. En Irán, en los últimos treinta años, cierta música, y en concreto la música occidental, ha sido prácticamente prohibida por las autoridades, y se ha visto forzada a ocultarse por temor a las represalias.

En este filme, dos jóvenes músicos, un hombre y una mujer que acaban de salir de la cárcel deciden formar un grupo musical. Juntos, exploran el submundo del Teherán contemporáneo en busca de otros intérpretes. Cuando las autoridades les prohíben cantar en Irán, planean escapar de su existencia clandestina y sueñan con actuar en Europa, pero, sin dinero y sin pasaportes, no es nada fácil…

El título de la película tiene que ver con lo siguiente: no tenemos derecho a sacar de casa ni a perros ni a gatos. Sin embargo, en nuestras casas tenemos gatos a los que queremos mucho y, además, los gatos persas son muy caros. Yo los comparo con los jóvenes protagonistas de mi película, sin libertad y obligados a esconderse para tocar su música. ¡Y cuando he ido a las casas de los músicos, me he dado cuenta de que a los gatos les gusta estar delante de los amplis y escuchar!”, cuenta el director. Y este es el rap central de la banda sonora. Provecho y a abrirse al cine de todo el mundo...



jueves, 5 de noviembre de 2009

COBRA STARSHIP: ¿UN NUEVO SONIDO PUNK/POP?

La primera canción que escuché de manera casual de los Cobra Starship fue Bring It (Snakes on a Plane) cuyo video fue integrado durante los créditos de la película Serpientes a Bordo (Snakes on a Plane), un bastante fallido tributo a la serie B, ¿O un tributo a Ed Wood?. Bueno, a lo nuestro, esta canción me llamó la atención de esta banda pop punk (con algunos sonidos de new wave y synthpop) norteamericana, para ser más específicos de Nueva York, creada y liderada por el uruguayo, antes líder de la banda punk Midtown, Gabe Saporta en la voz, acompañado de Ryland Blackinton en la guitarra, Alex Suarez en el bajo, Nate Novarro en la batería y percusión y Victoria Asher en el Keytar.

¿Y por qué ese extraño nombre? ¿Alguna fijación de Saporta por los fakires o un gusto personal por las serpientes asiáticas? Según información que estuve leyendo en su bioweb, el nombre de la banda se debe a que cuando el cantante se encontraba solo en el desierto, quedó inconsciente cuando una cobra venenosa lo mordió, y en pleno estado de alucinación recibió un mensaje de esta cobra que le dijo que venía del futuro en una nave espacial. Esta historia se ve reflejada en el videoclip “Send my Love to the Dancefloor, I’ll See You In Hell (Hey Mr. DJ)”. ¿Hecho real o leyenda urbana?

Tras firmar contrato con la compañía discográfica Decaydance Records en julio del 2006 fue editado su primer álbum, While the City Sleeps, We Rule the Streets, que salió al mercado el 10 de octubre del mismo año, en el que se incluyó el single Bring It (Snakes on a Plane) del que les hablaba lìneas arriba, cuyo video fue integrado durante los créditos de la película y en los que aparecen (a manera de curiosidad les escribo esto porque sale gente de las diversas bandas de la movidita gringa actual): Gabe Saporta junto a William Beckett de The Academy Is..., Travis McCoy de los Gym Class Heroes, Maja Ivarsson de The Sounds y Pete Wentz el bajista de Fall Out Boy a manera de cameo.

Tras una serie de giras a nivel mundial, Cobra Starship editó su segundo álbum de curioso nombre, ¡Viva la Cobra!, aunque creo que consecuente con la banda, el 23 de octubre del 2007, siendo producido por el cantante de Fall Out Boy, Patrick Stump, quien también realizo algunas voces por su condición de amigo íntimo de la banda. Un dato importante de esta nueva producción fue que el álbum cover fue utilizado para promocionar la última edición del Ipod nano de Apple, el cual fue hecho del mismo color violeta que la famosa American Apparel Hoddie que usa Gabe.

Este 2009 se editó Hot Mess, su tercer disco y cuyo primer single, Good Girls Go Bad (del que tienen que escuchar su EP de hasta 7 versiones en diferentes estilos musicales que está buenísimo) cuenta con la participación de Leighton Meester, actriz que se ha hecho muy popular en Estados Unidos con la serie Gossip Girl, producida por Kevin Rudolf y co-escrita por Rudolf y Kara DioGuardi. Esta canción es el primer single de este álbum. Fue agregada en iTunes el 11 de mayo del 2009, y está disponible para escucharla en su página oficial de Myspace.

Otras canciones que integran este álbum son Pete Wentz Is The Only Reason We’re Famous, que salio en su página de Youtube y Myspace o Nice Guys Finish Last. Para este disco, la banda trabajó con Kara DioGuardi, Kevin Rudolf, KaratE! Mouse S*A*M, Sluggo y los compositores Benny Blanco y Patrick Stump. Pero para que tanta palabrería, mejor saquen ustedes su propia conclusión con el video de Good Girls Go Bad:


En su web oficial, donde crearon un podcast presentando videos llamado CobraCam.Tv, la banda realizo un sketch gracioso sobre los posibles nombres de este nuevo álbum (los cuales hacen parodia a algunos reconocidos álbumes) “Griller”, “Tha Ryland III”, y variaciones de su segundo álbum. Como datos de cierre, les cuento que se presentaron hace poco en los Premios MTV Latino America 2009 junto a la inefable Paulina Rubio, interpretando los temas "Good Girls Go Bad" de ellos mismos y "Ni Rosas Ni Juguetes" de la chica dorada, composición que pertenece a Gianmarco...¡Si, Gianmarco Zignago!, ganando el premio a la mejor presentacion. Esperemo pues si este será el disco de la consagración definitiva o será una banda más del montón. Calidad tienen, así que tiempo al tiempo...

jueves, 15 de octubre de 2009

DOLORES DELIRIO EN CONCIERTO CON RICARDO BRENNEISEN

Bueno, con el dolor de nuestro corazón tenemos que ir dejando de lado el martes 13 de octubre con el escepcional concierto de Depeche Mode y enfocar los próximos conciertos que se avecinan, ya sea internacionales o locales, y uno de los conciertos bastante esperados por los fanáticos era sobre la posibilidad de ver nuevamente junta a la formación base de Dolores Delirio: Josué Vásquez en la batería y coros, José Inoñán en el Bajo y apoyo electrónico, Juan Carlos Anchante en la Guitarra y Ricardo Brenneisen en la voz y coros, sin olvidar a Jeffrey Parra en la Guitarra (1969-1998), para un muy esperado retorno. Y como nada es para siempre, vuelve el vocalista original de esta legendaria banda que suponemos cantará los temas clásicos y también los de su último disco Plástico Divino.

El show que marcará su regreso a los escenarios, será el próximo viernes 30 de Octubre, en el Auditorio del Instituto de Sonido Orson Welles. Hasta donde sé, las entradas ya están a la venta en la secretaria del mismo Instituto: (Av. Salaverry 3641 - San Isidro), y un detalle a tomar en cuenta es que la capacidad es limitada, tiene un aforo de 120 personas, así que (como lo dice la nota de prensa), tomen las precauciones del caso. Otro concierto muy esperado tenemos para fin de mes, y cuakquier información, al correo de Dolores Delirio. Servido Josué...

jueves, 2 de julio de 2009

LA MUERTE LOS HIZO LEYENDA

Se ha establecido una regla maldita en la que un músico tiene el nombre de leyenda si muere antes de tiempo. La lista es larga y mientras más trágico es el final mejor. Veamos quienes conforman esta relación de celebridades que se fueron prematuramente y a la que ahora se une Michael Jackson:

Elvis Presley 1935-1977
Causa de muerte: Ataque al corazón

Su estilo único de cantar, sus movimientos pélvicos, su carisma y demás cualidades lo ha hecho un icono cultural del siglo XX, la chispa que cambio la música popular y a toda una generación.

John Lennon 1940-1980
Causa de muerte: Asesinado por Mark Chapman
Uno de los más famosos
músicos y compositores de música pop del siglo XX, tanto al frente de los Beatles como solista. Creador de himnos pacifistas, fue asesinado por un fan que quiso robar su fama.

Janis Joplin 1943-1970
Causa de muerte: Sobredosis de heroína
Se caracterizó por su voz y espíritu rebelde. Un símbolo femenino contracultural de los 60 y la primera gran estrella del Rock. Su adicción a las drogas duras terminó con ella a los 27 años.

Jimi Hendrix 1942-1970
Causa de Muerte: Ahogado en su propio vómito por uso de barbitúricos

Uno de los más grandes guitarristas y puntos de inflexión en la historia del rock. Su exhibición en el festival de
Woodstock es un símbolo, con una irónica y desafiante visión del arte. Un visionario.

Jim Morrison 1943-1971
Causa de Muerte: Sobredosis de heroína

Poeta, vocalista y líder de The Doors, fue único por su actitud provocadora en escena y una agresiva decepción hacia la industria musical. Vivió la vida al límite, siendo su muerte aún un misterio.

Sid Vicious 1957–1979
Causa de muerte: Sobredosis de heroína
Bajista de
Sex Pistols y figura icónica del Punk. Antisocial, su afán por autolesionarse sobrepasó su habilidad musical, siguiendo el lema "vive rápido, muere joven". Murió de una sobredosis de drogas a los 21 años.

Ian Curtis 1956-1980
Causa de muerte: Ahorcamiento

Por su legado musical, su enfermedad, la forma convulsiva de bailar, sus letras depresivas y su suicidio, el cantante de
Joy Division está considerado como uno de los "Poetas Malditos" del Rock.

Freddie Mercury 1946-1991
Causa de muerte: Neumonía/SIDA

El líder de
Queen es uno de los mejores vocalistas de la historia, llegando a ser considerado como el "dios" del rock. Sexualmente libertino, murió por una bronconeumonía complicado a su estado de SIDA.

Kurt Cobain 1967-1994
Causa de Muerte: Suicidio
Compositor y guitarrista de la banda grunge
Nirvana, transformó la música pop en los 90 y se convirtió en la voz de la Generación X. Adverso a la fama, su muerte sigue siendo motivo de un apasionado debate.

Michael Hutchence 1960-1997
Causa de muerte: Asfixia Autoerótica

El vocalista de la banda australiana
INXS destacó por su atractivo y apego a la moda. Murió ahorcado en un Hotel de Sydney, pero todo indica a un suicidio involuntario por una técnica autoerótica por asfixia.

Selena 1971-1995
Causa de Muerte: Asesinada por su fan nº 1

La Reina de Tex-Mex fue la primera cantante en denominar a la
Tecnocumbia como género con ventas espectaculares. Su muerte a manos de la Presidente de su club de fans la convirtió en leyenda.

Aaliyah 1979-2001
Causa de muerte: Accidente de avión
Recordada por su "bella sonrisa, el cabello largo y la voz de un colibrí", esta cantante afroamericana de
Rythm & Blues, modelo y actriz tuvo una gran carrera en los 90 truncada por su trágica muerte a los 22 años.

Jacko comparte con ellos un lugar en el Olimpo musical. Su partida ha dado mucho que hablar y mientras se esclarecen las causas del inesperado desenlace seguro se incrementarán las ventas de discos y memorabilia. Adiós rey del “paso lunar”. Michael Jackson 1958 – 2009.

martes, 23 de diciembre de 2008

THE SISTERS OF MERCY EN LIMA

Realmente esto de tener un blog es una bendición pero a la vez un vicio...les había comentado que me iba a retirar unos días por las fiestas, pero tras enterarme de esta noticia que me HA DEJADO ANONADADO, no puedo dejar de hacerla más popular de lo que está...pero como mi palabra tiene algo de validez, les dejo la información que apareció en Conciertos Perú: ¿THE SISTERS OF MERCY EN LIMA? :

"Como muchos ya se enteraron, la página oficial de la banda anuncia un futuro concierto en Lima y los fanáticos de esta no dejan de pedirnos que anunciemos la noticia. Según la web, la banda de Andrew Eldritch nos ofrecería el tan esperado show el domingo 7 de junio en la discoteca Vocé de Lince luego de tocar en Brasil y Argentina. Pero recuerden, no hay nada confirmado porque la experiencia nos hace desconfiar de este tipo de anuncios que muchas veces han sido eliminados después de tiempo.

Los inicios de la banda se remontan a 1980 en Inglaterra cuando Andrew Eldritch junto a Gary Marxs y la batería eléctrica llamada Doktor Avalanche decidieron juntarse con la meta de escuchar su música en la radio. Para muchos Sisters of Mercy es una banda de rock gótico pero ellos mismos no se definen con esta etiqueta, ellos se consideran una “rock'n roll band”, una “pop band”, y una “industrial groove machine”. Con tan solo tres discos de estudio grabados entre 1985 y 1990, esta banda ha influenciado a miles de personas y es una de las más importantes de la escena gótica.

Por el momento esta es toda la información que hay sobre el concierto y esperemos que se confirme la noticia. Pero no se desesperen si aun no hay más información, todavía falta medio año para la tan esperada fecha. Hasta entonces los tendremos al tanto de cualquier actualización".

Tras esto, ahora sí les digo: Esta noticia convierte en esta navidad en uno de los mejores regalos de mi vida...ahora solo falta The Cure, Siouxsie Sioux, Depeche Mode y Echo and the Bunnymen para morir en paz...espero que este 2009 o el siguiente año se den una vuelta por estos lares...¡Nos vemos!

Pd. AHORA SI GONZALO...¡PONTE SISTERS!

jueves, 9 de octubre de 2008

LOS ROLLING STONES Y EL CINE

Fuera de su legado musical, los Rolling Stones han sido parte de numerosos documentales y filmes, sobre todo Mick Jagger y Keith Richards. Haciendo un recuento de soundtracks con sus canciones, esta es muy extensa (si no me equivoco casi 70 películas), abarcando varios géneros, desde el cine de mafiosos hasta comedias familiares, y es que sus Satánicas Majestades se prestan para todo…veamos algunos de los filmes más famosos en los que podemos oir sus temas.

Si partimos de filmes bélicos tenemos a ¡Apocalipsis Ahora!, en el que Satisfaction cae como anillo al dedo para liberar la paranoia de los soldados americanos…así como en 7 Días y una Vida, donde Angelina Jolie termina una nota sobre una manifestación de la mejor forma…

Para comedias tenemos al Todopoderoso y una divertida escena para God Give Me Everything; con un toque algo salvaje a Jerry Maguire y Bitch; a la inclasificable El Ladrón de Orquídeas y un revelador diálogo a ritmo de Wild Horses; y en el lado romántico, Tea Leoni suelta su sensualidad al ritmo de Beast of Burden en Hombre de Familia

En Biopics tenemos la del artista plástico Basquiat, mostrando su sexualidad con Waiting on a Friend y Beast of Burden; y los dos protagonizados por Johnny Depp, el drama criminal Inhala sobre George Jung con Can’t you Hear Me Knocking; y como cierre de película, Jumpin Jack Flash es la mejor canción para perderse en el desierto de Nevada en Pánico y Locura en Las Vegas

Y si hablamos de créditos finales stonianos, tenemos la clásica Paint it Black para El Abogado del Diablo con su vanidosa frase final a cargo de Al Pacino y a Stanley Kubrick con su increíble filme bélico Nacido para Matar; además de la potente versión de Guns’n Roses de Simpathy for the Devil para Entrevista con el Vampiro.

Como solista, Mick Jagger tuvo un importante paso en Alfie en el que gozamos de 6 composiciones enmarcadas por la melancolía que le valió ganar el Globo de Oro por Old Habits Die Hard junto a David A. Stewart, tema cierre del filme.

Pero nadie como Martin Scorsese para utilizar a los Stones, hasta el momento lo ha hecho en 4 de sus filmes, destacando el uso de Gimme Shelter: En Calles Salvajes con Tell Me y Jumpin' Jack Flash para unas entradas espectaculares de Robert DeNiro y Harvey Keitel; en Buenos Muchachos con esta canción y sobre todo con Monkey Man, todo un tributo a las drogas; en la sangrienta Casino incluye hasta 6 temas, incluída una versión de Devo de su clásico Satisfaction y el infaltable tema, hasta llegar a Los Infiltrados, de nuevo con el temita en cuestión y Let it Loose…

Por su amistad con Jagger y la cantidad de sus canciones empleadas por el cineasta en sus películas, Scorsese era fijo para dirigir Shine A Light, además que sus películas tienen mucho de ellos, la provocación de su música, el enfado y frustración. El resultado: un frenético testimonio de dos horas de película que nadie se debió perder…y los que cometieron este pecado, a esperar el DVD…