viernes, 2 de abril de 2010

PELÍCULAS MUSICALES DE LOS OCHENTA

La evolución del género musical en el cine va ligada de una forma muy estrecha a las modas y estilos vigentes. Pero, al margen de las corrientes musicales, las películas de este tipo se distinguieron en la década de los 80 por combinar el drama y la comedia con la canción con diversos resultados, por lo general negativo en cuanto a calidad pero positivo como taquillazos:

Tenemos que comenzar con el drama y con uno de sus íconos, Fama (1980), una historia de aspirantes con sus triunfos y fracasos que cuenta con toda el efectismo de Alan Parker, el musical que puso el margen entre los 70 y los 80 con todos los excesos y defectos, una preciosa banda sonora, y espléndidas coreografías corales.

Buscó conmovernos con una historia de superación pero lo logró por sus bailes. Flashdance (1983) es una taquillera cinta cuyas más alabadas virtudes residen en la belleza de Jennifer Beals (aunque ella no era la que bailaba esas acrobáticas coreografías) y la banda sonora de Giorgio Moroder, canciones inolvidables como What a feeling que ganó el Oscar y Maniac, e impresionantes números musicales.

Un género semidesconocido tuvo su auge: el cine sobre jóvenes para jóvenes. ¿Quién no ha saltado al contagiante ritmo de Footloose (1984)? En plena moda de los videoclips tuvo su momento de gloria al transmitir la libertad a la hora de bailar. Y ya se anuncia su secuela o remake...

Un taquillero drama con pegajosa banda sonora. Por su combinación de sensuales canciones, los rítmicos bailes de Patrick Swayze y una notable banda sonora ganadora del Oscar, Dirty Dancing (1987) es un clásico de la década, un ícono del cine para toda una generación. De su secuela ni hablamos, uno de los bodrios cinematográficos que merecen quedar en el olvido...Havanna Nights...¡Pamplinas!

En cuanto a comedia con gags y números musicales de lujo tenemos a Los Hermanos Caradura (The Blues Brothers - 1980). Si quieres conocer de música negra, blues y soul además de sus intépretes más destacados, esta es la película, una fantástica comedia musical anárquica con Dan Aykroyd y el desaparecido monstruo de la comedia, John Belushi.

Un genial musical a la antigua es Víctor Victoria (1982) de Blake Edwards, una divertida comedia musical de toque elegante y excelente banda sonora del maestro Henry Mancini. Transformismo para un enredo simpático con números musicales e intérpretes inolvidables como el taurino que es para revolcarse de la risa.

A pesar de este interesante recuento, el musical entró en decadencia a finales de esta década, limitándose a joyas animadas como La Sirenita (1989), una de las más importantes y taquilleras de Disney por su genialidad, creatividad, belleza, sofisticación y magia que motivo el segundo auge de la factoría con nuevas joyas contemporáneas.

Tras disfrutar estas películas, aunque no hay que dejar de lado Dinero Caído del Cielo (Pennies from Heaven - 1981) y A Chorus Line (1985), porque de Sobreviviendo (Staying Alive - 1983) mejor ni hablar, nos queda una pregunta, ¿cómo pudo fracasar este género en los ochenta? Esperemos que este remake de Fama, la mítica película sobre la oportunidad de vivir los sueños dirigida por Kevin Tancharoen, sirva como un justo homenaje a una década llena de música.