martes, 4 de mayo de 2010

ROBERT DOWNEY JR. Y MICKEY ROURKE...O EL RENACER DE DOS GENIOS

Cual Ave Fénix, dos grandes actores del Hollywood contemporáneo, Robert Downey Jr. y Mickey Rourke lograron dar un giro a sus carreras en descenso vertiginoso y retomaron la gloria de antaño, ambos por cosas del destino en el 2008, y ahora los tenemos frente a frente en un poderoso duelo para Iron Man 2.

Robert Downey Jr., o el drogadicto rehabilitado, es uno de los grandes actores de su generación. Su historia hasta hace unos años era una eterna recaída en las drogas, sus papeles de adicto en Less Than Zero (1987) o Wonder Boys (2000) eran una fotocopia de su vida, apareciendo en las páginas de escándalos sin mencionarse su trabajo actoral.

Desperdiciaba su vida con el valium, la heroína y la cocaína, pero éstas nunca lo sacaron de Hollywood, llegando a ser nominado al Oscar por su impresionante rol como Charles Chaplin, uno de sus grandes papeles. Entre 1996 y el 2001 no paró de trabajar ni de drogarse, hasta terminar en la cárcel por posesión ilegal de armas.

Tras una breve resurrección en la serie Ally McBeal en el papel de Larry Paul (22 episodios, 2000-2002), un día lo encontraron descalzo y drogado en uno de los barrios más peligrosos de Los Ángeles, y se quedó sin trabajo. No fue encarcelado, lo llevaron a un centro de desintoxicación, y tras una agobiante batalla la cura surtió efecto. Mel Gibson le dio un papel en El Detective Cantante (The Singing Detective - 2003) y Downey se puso otra vez de moda.

El carismático actor saltó del olvido a ser el astro de Iron Man, la súper exitosa cinta de acción encarnando a Tony Stark, el multimillonario heredero de Industrias Stark, papel que le hizo vivir un renacer artístico luego de años de adicciones y líos judiciales. Vuelto al estrellato, lo hemos visto en Tropic Thunder, Zodíaco, El Solista o Sherlock Holmes, para ser uno de los actores más ocupados de los últimos años.

A sus 57 años, tras sufrir innumerables problemas con el alcohol y las drogas y protagonizar numerosos escándalos, Mickey Rourke ha resucitado. Su vida es digna de una película, un excelente actor que lo demostró en películas como La Ley de la Calle (Rumble Fish - 1983) o El Borracho (Barfly - 1987), pero que estuvo perturbado muchos años.

A diferencia de Downey, fue prácticamente despedido de Hollywood tras haber despilfarrado su potencial con un comportamiento conflictivo, por denuncias de malos tratos de sus parejas y meterse como boxeador profesional, desfigurando su rostro haciéndolo casi irreconocible, generándole problemas para conseguir papeles que explotaran la profundidad de su talento. Del apuesto Mickey no quedaba nada…

Tras problemas personales, sin el boxeo, sin el atractivo físico y con pequeñísimos papeles en películas independientes, parecía que su carrera pasaba a mejor vida. Robert Rodríguez le dio una nueva oportunidad en filmes como Érase una vez en México (Once Upon a Time in Mexico - 2003), pero sobre todo en La Ciudad del Pecado (Sin City - 2005), donde dio vida a Marv, un perdedor con orgullo, y pudo capturar la atención del público y la crítica.

Quizás como le ocurrió a él, por su rol en El Luchador (The Wrestler - 2008), una intensa interpretación de un luchador arruinado que se muere por retomar la gloria, se ganó a la crítica y un Globo de Oro, revitalizándolo. Un papel que pareció hecho a su medida y que lo ubicó de nuevo como uno de los actores más solicitados del momento. Robert Downey Jr. y Mickey Rourke han sabido renacer de sus cenizas para disfrutar de la gloria…