sábado, 24 de septiembre de 2011

SIN ESCAPE: DETRÁS DE CÁMARAS. Por Luis Bistolfi

Taylor Lautner, uno de los más populares ídolos juveniles de los últimos años, se aleja brevemente de su exitoso personaje del hombre-lobo Jacob Black de la saga Crepúsculo para meterse de lleno en una aventura cargada de acción y suspenso. A continuación, te contamos todo sobre Sin Escape (Abduction).

En esta oportunidad, el cada vez más solicitado Taylor interpreta a Nathan Harper, un adolescente normal que cierto día, al ver su foto en una web de personas desaparecidas, descubre que sus padres en realidad no lo son, y que toda su vida ha sido una mentira que esconde un oscuro y peligroso secreto. Así, desenterrar su verdadera identidad y la de sus progenitores llevará a Nathan a una trepidante persecución en la que tendrá que enfrentarse a todo un ejército de asesinos y letales agentes entrenados. Esa es la trama de Sin Escape, y el cineasta a cargo de este proyecto es el reconocido director norteamericano John Singleton, especialista en films de acción y contenido violento, quien en 1991, a los 24 años, se convirtió en el director más joven de la historia y en el primer afroamericano en ser nominado a un Óscar, todo esto gracias a su película Boyz n the Hood.



Debido a la gran cantidad de escenas de acción y peleas en las que está envuelto el protagonista, Taylor Lautner fue visto desde el comienzo por los productores como el único actor de su edad que podía hacerse cargo del personaje, dadas sus habilidades como artista marcial y atleta. Sin embargo, además del juvenil Lautner en el rol protagónico y de su contra parte femenina, la actriz británica Lily Collins, el reparto de Sin Escape se apoya en un espléndido elenco de experimentados actores, encabezado por Sigourney Weaver, Alfred Molina, Jason Isaacs y la bella Maria Bello, quienes sin duda le dan otra categoría al film.



Con un presupuesto de 40 millones de dólares, Sin Escape, se comenzó a rodas a mediados del año pasado, procurando filmar la mayoría de escenas en orden cronológico, algo completamente inusual en este tipo de súper producciones. Esto se hizo con la finalidad de que los actores pudieran sentir de verdad cómo la tensión iba en aumento para sus personajes. Además, Lautner pidió ser él mismo quien realizara los trucos y maniobras más peligrosas, como la de esta escena en una carretera rural, que requirió el uso de arneses especiales. Pero una de las secuencias que destaca nítidamente entre las demás es la que se realizó a manera de clímax del largometraje en el estadio de béisbol PNC Park de Pittsburg, Pensilvania.



¡¡Ya estás advertido!! Altas dosis de emoción te esperan en Sin Escape, que significa además el primer rol estelar de Taylor Lautner, un joven talento que seguirá dando mucho que hablar.