lunes, 13 de diciembre de 2010

TRON: UNA PELA QUE MARCÓ ÉPOCA

Producida por los estudios Walt Disney en 1982, Tron es la primera película de aventuras dentro del inexplorado mundo tridimensional y del en ese tiempo impensable dominio de la informática, que deslumbró con sus revolucionarios efectos visuales y secuencias de acción.

Con Jeff Bridges como Kevin Flynn/Clu, Bruce Boxleitner en el papel de Alan Bradley/Tron, Cindy Morgan interpretando a Lora/Yori y David Warner como Dillinger/Sark y al Control Central de Programas, Tron se ganó el estatus de película de culto por iniciar un nuevo subgénero en la ciencia ficción, la realidad virtual.

La acción se centra en la megacorporación ENCOM y en Kevin Flynn, un hábil programador que pierde los derechos sobre los videojuegos que crea por Dillinger, un ejecutivo de la empresa que gracias a esto asciende al poder. ENCOM es controlada en el mundo real por él, pero es solo un títere del Control Central de Procesos o CCP, la maligna inteligencia artificial que tiene el control total y domina a su creador.

Alan y Lora, dos programadores inconformes con lo que pasa, acuden a Flynn, pidiéndole su ayuda como Hacker, lo que aprovechará para buscar evidencia de sus creaciones robadas. El objetivo es activar a Tron, un programa de seguridad independiente bloqueado, que tiene la capacidad de controlar todo, hasta al Control Central, por lo que éste lo mantiene oculto.

Enfrentado al CCP, Flynn es absorbido dentro del mundo digital por un programa de transformación de materia. De usuario pasa a ser un programa que deberá ser entrenado por el tirano Sark en un juego de combate con una sola opción: Aprendes las tácticas militares o eres borrado. Tras conocer al casi invencible Tron, Flynn demuestra su capacidad y se convierte en un rival de riesgo.

Entrenando con el mortal juego de las motos de luz, Flynn escapa junto a Tron y Ram, iniciando el camino para liberar a la compañía del despótico mainframe en una heroica batalla contra el poderoso ejército de Sark y escapar al mundo real de la prisión digital en la que se encuentra, uniendo fuerzas con Yori, otra entidad virtual, participando en varios juegos de acción para salvar a la humanidad.

En medio de la fuga de este extraño escenario, Flynn descubre que como usuario posee poderes especiales, los cuales emplea para ayudar a Tron a recuperar el programa escondido y desactivar el sistema, aunque sacrificándose al lanzarse al interior  del Control Central de Procesos, debilitándolo y logrando la victoria final.

A los amantes de la informática y los que se obsesionaron con los videojuegos de los ochenta, esta película los llenará de nostalgia, y hará pensar a los más jóvenes cómo en 1982, cuando tener una computadora personal era casi una utopía, se realizara una película tan fascinante y didáctica. "Fin de la Transmisión".