domingo, 7 de agosto de 2011

¿QUIÉNES SON LOS PITUFOS? Por Luis Bistolfi

Sin duda, cualquiera que tenga treinta años o más podrá identificar con facilidad y cariño a estos pequeños personajes que marcaron la infancia de varias generaciones en todo el mundo, sobre todo durante su gran apogeo televisivo en la década de los 80. Sin embargo, para quienes aún no conozcan muy bien sus orígenes y evolución en el mundo del entretenimiento, aquí está la pitufi-historia de los entrañables Pitufos (The Smurfs).

Con Papá Pitufo a la cabeza, los simpáticos Pitufos viven en una aldea escondida en medio del bosque, y cada uno posee una personalidad muy definida que se ve reflejada en su nombre, como es el caso de Pitufina, Filósofo, Tontín o Gruñón. El principal enemigo de los Pitufos es el malvado hechicero Gargamel, quien planea sus fechorías al lado de su inseparable gato Azrael, con quien a menudo perturban la pacífica existencia de los pequeñuelos.

Tal es el marco que rodea a los Pitufos, criaturas azules universalmente célebres que nacieron en la mente del dibujante belga de historietas Pierre Culliford, artista que pasó a la inmortalidad con el seudónimo de Peyo. Así, el 23 de octubre de 1958, las viñetas de Peyo serían el medio en el cual los Pitufos harían su primera aparición, bajo el nombre francés de Les Schtroumpfs. Este histórico debut se daría gracias al semanario franco-belga Spirou, en un relato llamado “La Flauta de Seis Hoyos”. Aquí, una especie de bondadosos duendes azulados aparecerían como personajes secundarios en las aventuras de Johan y Peewit, popular tira cómica de la época, ambientada en la Europa medieval. Demás está decir que la acogida hacia estos adorables seres fue inmediata, lo que motivó que ya para el año siguiente los Pitufos tuvieran su propia historia independiente, aunque nunca dejarían de compartir peripecias con Johan y Peewit, a los cuales en español conocemos como Juan y Guillermín.

Ya en la década del 60, las primeras andanzas impresas de los Pitufos se convertirían en cortos animados en blanco y negro realizados en Bélgica. Posteriormente, en 1976, se estrenaría La Flauta de los Pitufos, largometraje basado en la aventura inicial que estos pequeñines tuvieron en el ámbito de las historietas, y dirigido por su creador, Peyo.

No obstante, la producción que les daría a los Pitufos un alcance global y los convertiría en auténticos íconos de la cultura pop fue la inolvidable serie televisiva producida por los estudios Hanna-Barbera entre 1981 y 1989. Esta producción es uno de los más queridos, exitosos y longevos programas infantiles de la historia de la pantalla chica, y además, de él se desprenderían varios capítulos especiales, con aventuras más extensas de nuestros engreídos.

Y es gracias a este arrollador suceso que a lo largo de los años las criaturitas azules han protagonizado comerciales, líneas de juguetes, merchandising, desfiles, parques temáticos, videojuegos y hasta su propia aplicación para tablets y smartphones. Ahora, se anuncia que su versión digital tendría por lo menos dos secuelas que nos aseguran pitufi-diversión cinematográfica para varios años más. Por si fuera poco, los Pitufos tienen hasta su propio día mundial cada 25 de junio, fecha en la cual multitudes de fans caracterizados se reúnen en importantes ciudades del orbe para conmemorar el aniversario del nacimiento de Peyo.

Y esta pitufi-nota tiene que llegar a su fin. Ya lo saben, los tiernos y adorables Pitufos han regresado a la pantalla grande para reconquistar a las viejas generaciones y ganarse el corazón de las nuevas. ¡¡Cómo amamos a los Pitufos!!