domingo, 31 de julio de 2011

LA SAGA SCREAM. Por Luis Bistolfi

Una de las sagas de terror más exitosas e influyentes de las últimas décadas regresa a la pantalla grande con su más reciente episodio, Scream 4. Recordemos pues lo mucho que ha significado esta franquicia para los amantes del género.

¿Quién no recuerda una de las escenas iniciales más célebres de la historia del Cine, con una aterrorizada Drew Barrymore luchando por su vida?. En 1996 se dio inicio a Scream, un film que revitalizaría el género de horror y sería la gran sorpresa del año, combinando las clásica historia del psicópata asesino que acosa y mata a sus víctimas adolescentes por medio de un arma punzo-cortante, con una trama inteligente, giros inesperados, y, sobre todo un afilado humor que parodiaba los referentes de la época como Halloween, Viernes 13 y Pesadilla en Elm Street. De este modo, Scream se convirtió en un taquillazo: burlándose de todos los clichés del cine de terror, pero, además, incorporando en el reparto a varios actores de cierta popularidad, algo hasta ese momento poco acostumbrado en una película de este tipo.

Hasta la fecha, todos los largometrajes de Scream han recaudado más de 600 millones de dólares, cifra que, con solo cuatro películas, convierte a esta franquicia de terror en la sexta más taquillera de todos los tiempos, y en una de las más rentables de la historia, tomando en cuenta el bajo presupuesto de cada una de las entregas. Y el gestor de estas producciones no podía ser otro que el norteamericano Wes Craven, el legendario director de películas de terror que una década después de estremecer al mundo con el retorcido Freddy Krueger se tomaría el pelo a sí mismo y a sus trabajos previos, desmenuzando el sub género slasher con esta seguidilla de largometrajes, que se convertirían en otro hito en su prestigiosa carrera, y en una tendencia a mediados de los 90, la cual daría lugar a otros exitosos títulos de similar estilo, como fueron Sé lo Que Hicieron el Verano Pasado, Leyenda Urbana, e incluso la comedia Scary Movie. Así, un año después de Scream llegaría su secuela, que conseguiría igual acogida que la cinta inicial, al llevar mucho más allá sus premisas. 

Sin embargo, en el año 2000 Scream 3 fracasaría a nivel comercial y de crítica al ser justamente el tipo de película de la que se mofaban sus predecesoras. Luego de este traspié, muchos ya habían dado por finalizada la saga, pero este año, más de una década después de la tercera parte, Wes Craven nos sorprende con un cuarto capítulo que al parecer será el inicio de una flamante trilogía, con nuevos rostros, pero también con los tres protagonistas originales: la otrora adolescente Sidney Prescott, personaje principal interpretado por Neve Campbell; la periodista Gale Weathers, a quien da vida la recordada Courteney Cox de Friends, y el sheriff Dewey Riley, encarnado por David Arquette.

Y mención aparte merece el infaltable villano de Scream: Ghostface, que en realidad es un atuendo que ha ocultado la identidad de diversos asesinos a lo largo de las películas, cada uno con distintas motivaciones, pero todos sádicos, escurridizos y casi indestructibles. El diseño de la máscara de Ghostface está basado en el famoso cuadro expresionista “El Grito” de Edvard Munich, y fue concebida inicialmente como un simple disfraz de Halloween, antes de ser adoptada para las películas, lo que lo ha convertido en todo un ícono de la cultura popular.

Esta es pues la célebre saga Scream, que matándonos de miedo sigue tan viva como siempre, y más sangrienta que nunca.