lunes, 18 de octubre de 2010

GA'HOOLE: LA LEYENDA DE LOS GUARDIANES. DETRÁS DE CÁMARAS. Por Erica Encarnación

Quien iba pensar que Zack Snyder, el director realizador de cintas como 300 o Los Vigilantes (Watchmen), incursionaría en la animación con una película llena de magia y fantasía, además de estar protagonizada por búhos en Ga'Hoole: La Leyenda de los Guardianes (Legend of the Guardians: The Owls of Ga'Hoole).


Cuando los realizadores se cruzaron con la serie de 15 cuentos de la escritora estadounidense Kathryn Lasky, en los que se narran las aventuras de unos búhos heroicos, vieron que era una buena oportunidad de llevar a estos míticos animales al cine. Gracias a la experiencia ganada con la película Happy Feet, la compañía Animal Logic armó un equipo de más de 500 profesionales digitales, que tuvieron la misión de convertir a estos seres en personajes de una película con las capacidades de hablar, expresar emociones pero manteniendo su esencia animal.

En Ga’Hoole: La Leyenda de los Guardianes el personaje principal es Soren, una lechuza que cree en la existencia de los legendarios guerreros Guardianes de Ga’Hoole, una mítica banda de búhos que dedicaron su vida a sanar a los heridos, derrotar al mal y proteger los reinos de los malvados Puros seres malévolos que quieren conquistar a aquellos que son de su especie.


Mientras Soren sueña con unirse a sus héroes algún día, su hermano mayor, Kludd, anhela cazar, volar y robarle a su hermano la predilección de su padre. Pero un día ambos búhos caerán de su hogar, quedando en las garras de los Puros. Por lo que Soren deberá realizar un audaz escape con la ayuda de otros valientes búhos jóvenes e ir a buscar a través del oceano y la bruma el gran árbol, hogar de los legendarios guardianes de Ga’Hoole, la única esperanza de vencer a los puros y salvar el reino de los búhos.

Como en toda cinta de animación la parte más difícil radica en hacer que los personajes luzcan reales, y mucho peor aun cuando se trata de animales que están cubiertos de plumas. Con simples dibujos a lápiz comenzaron a estructurar la forma de cada personaje. Investigaron acerca de las variadas especies de búhos, así como de los lugares necesarios para crear las imágenes de la película y a sus habitantes. Algunos animadores pudieron estudiar la apariencia de una verdadera lechuza antes de comenzar con su trabajo. Además filmaron todas las diferentes especies volando, corriendo, comiendo, para poder copiar esos comportamientos en la película.


Para lograr transmitir emociones, los animadores marcaron una zona crítica en la anatomía de estos personajes, los ojos, por eso hicieron que sus cabezas tengan poco movimiento, pero crearon un parpadeo doble además de color y mucha luz para sus ojos. Otro trabajo retador fue hacerlos volar, así que comenzaron por copiar el arco de sus alas y les fueron añadiendo una por una las plumas a fin de que se luzca de manera individual, además de verse afectadas constantemente por los movimientos de los personajes y los efectos atmosféricos de la escena.

Aunque en los libros se menciona a los humanos en la historia para la película, Snyder imaginó un mundo puro, no contaminado por la mano del hombre, protagonizado exclusivamente por antiguas culturas animales y búhos, haciendo que Ga’hoole: La Leyenda de los Guardianes sea un viaje a través de una tierra fantástica, capaz de complacer a grandes y pequeños.