lunes, 4 de octubre de 2010

EL HOBBITT SUFRE IMPORTANTES PÉRDIDAS POR INCENDIO

Supongo que muchos de ustedes se preguntarán por los pocos posteos que hemos tenido en las últimas dos semanas en este blog, pero todo tiene una respuesta, previa mis disculpas del caso: como sabrán muchos de ustedes, además de Expediente Cine cuento con un blog electoral llamado Voto Peruano 2011, en el que estoy metido de lleno puesto que ayer domingo se celebraron las elecciones municipales, así que trataré a partir de hoy de ponerlos nuevamente al día con la escena cinematográfica, y que mejor que con una de las películas más esperadas por legiones de fanáticos: Hablo de El Hobbit. Parte 1.


Esta información la tenenos vía los amigos de El Séptimo Arte, la cual por cuestiones de tiempo postearé casi en su totalidad. Muchos son los reveses que está sufriendo El Hobbit: problemas financieros, una huelga del sindicato, y ahora un incendio que ha destruido por completo uno de los talleres de trabajo que se han utilizado para los decorados de la precuela. Según informa Deadline, las llamas envolvieron las instalaciones de Peter Jackson conocidas como "Portsmouth Miniatures Studio", en Nueva Zelanda, prácticamente únicas en el mundo ya que albergaban distintos elementos de la trilogía de El Señor de los Anillos y buena parte de los nuevos diseños para El Hobbit.

Lo que queda es un almacén quemado, después de que más de 50 bomberos trabajasen durante 3 horas para apagar el incendio. Por el momento no se sabe de qué forma afectará al inicio de producción, el cual estaba previsto comenzase en breve con Peter Jackson como director.

Lo peor de todo es que los primeros indicios apuntan a que el incendio pudo ser causado intencionadamente por "sicarios" contratados por el sindicatos de actores del país. Hay que recordar que el incendio "casual" ha tenido lugar justo unos días después de que el propio Jackson declarase que “Es posible que tenga que trasladar el rodaje a Europa, me parece una vergüenza lo que está sucediendo con la industria cinematográfica neozelandesa”, a colación de la petición que el cineasta había hecho anteriormente para mejorar las condiciones de los contratos de los actores y profesionales país.